Completas algo corto desde el celular: probar una aplicación, contestar una encuesta, abrir una cuenta en otro servicio. Te pagamos con una recarga, con datos o con un bono. Y antes de que toques nada te mostramos la cifra exacta, lo que se demoró la gente que ya lo hizo y cuánto nos quedamos nosotros.
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Hay empresas que pagan por conseguir usuarios nuevos. Nosotros te ponemos en contacto con ellas y repartimos lo que nos pagan. Eso es todo el negocio.
Cada oferta dice cuánto paga en pesos, cuánto tardó en promedio la gente que ya la hizo, y cuántos de cada cien lograron cobrarla.
Instalar un juego y llegar a cierto nivel, contestar una encuesta, registrarte en algún servicio. Eso ocurre por fuera de acá, en la aplicación o el sitio de la empresa que puso la oferta.
Esta es la parte aburrida y preferimos avisarte: la empresa tiene que confirmar que cumpliste, y a veces eso toma minutos y a veces toma días. No depende de nosotros y no te vamos a decir que sí depende.
Desde tres mil pesos pides lo que quieras del catálogo. Solo necesitamos tu número de celular.
Lo que ves en ese recuadro no lo muestra ninguna otra aplicación de este tipo. Y no lo hacemos por generosos: sin esos datos no tienes cómo saber si vale la pena gastar tu tarde ahí.
El tiempo es el real, no el que anuncia la empresa. Sale de lo que se demoró la gente que ya la completó.
La tasa de cobro importa más que el precio. Hay ofertas diseñadas para que te quedes a mitad de camino. Cuando una baja demasiado, la sacamos de la lista.
El reparto lo enseñamos completo. Vas a ver que nos quedamos con más que tú, y aun así preferimos que lo sepas por nosotros y no por otro lado.
Tu saldo no caduca y el mínimo para pedir que aplica a lo que ya tienes no sube nunca. Si algún día cambiamos el mínimo, será solo para lo que juntes de ahí en adelante.
Vas a encontrar aplicaciones que prometen medio millón de pesos al mes. Es falso. Cualquiera que lo haya intentado ya lo sabe, y lo más probable es que hayas llegado hasta acá desconfiando por eso mismo.
Con esto alcanza para una recarga. A veces para los datos del mes. Es dinero de los ratos en que igual no estabas haciendo nada: la fila, el bus, los diez minutos antes de dormir. Si lo que buscas es con qué pagar el arriendo, te lo decimos de frente: no es acá.
Todavía no tenemos un promedio real que enseñarte, porque apenas estamos arrancando. Preferimos dejar el espacio vacío antes que llenarlo con una cifra inventada. Cuando haya suficiente gente usando esto, el número va a aparecer en esta misma página, sea el que sea.
Nos paga la empresa que puso la oferta. Una cantidad fija por cada persona que hace lo que pidió: instalar, registrarse, contestar. Ese es el único dinero que entra acá.
De esa cantidad, una parte va para ti y otra se queda con nosotros. Cuánto exactamente lo dice cada oferta, escrito, antes de que la empieces. No hay otra pantalla más adelante donde ese número cambie.
No cobramos suscripción. No vendemos publicidad dentro de la aplicación. Y no vendemos tus datos, que en este tipo de servicios es lo primero que uno debería preguntar.
Desde tres mil pesos. No pedimos cédula, ni cuenta de banco, ni tarjeta: con el número de celular basta.
De cualquier operador. Llegan al número que nos des.
Los megas del mes sin tener que pasar por efectivo.
Para el mercado o para lo que necesites ese día.
Diamantes, monedas o pines, si eso es lo que usas.
El catálogo final depende de los proveedores con los que cerremos. Acá vamos a listar solamente lo que de verdad podamos entregar.
La desconfianza está justificada, en serio. Este tipo de aplicaciones se ganó su mala fama sola. Por eso mostramos el tiempo real, la tasa de cobro y el reparto en cada oferta: para que no tengas que creernos, sino revisar. Si algo de lo que decimos acá no se cumple, escríbenos y lo corregimos o te explicamos por qué pasó.
Depende de qué ofertas haya disponibles y de cuánto tiempo les dediques. No te vamos a dar una cifra bonita que después no se cumpla. Cada oferta trae los datos para que lo calcules tú antes de meterte.
No. Ni para registrarte, ni para pedir tu recompensa, ni para desbloquear nada, ni para que un pago salga más rápido. Si alguna vez alguien te pide dinero en nuestro nombre, no somos nosotros.
Pasa. A veces la empresa no confirma, y a veces había una condición que no se cumplió. Escríbenos y nosotros lo llevamos ante la red correspondiente. No siempre ganamos ese reclamo, pero siempre te contamos en qué quedó.
No, y no es un capricho. Las redes con las que trabajamos cierran al que les manda cuentas falsas, y si eso pasa nos quedamos sin poder pagarle a nadie. Una cuenta por persona y por dispositivo.
Lo mínimo para que la cuenta funcione y para que la empresa pueda confirmar lo que hiciste. No los vendemos. Puedes pedir que los borremos cuando quieras desde tu cuenta, y el detalle completo está en la política de privacidad.
Lo que el tendero pone encima sin cobrar. Poco, pero regalado y sin trampa. Eso es exactamente lo que hay acá, ni más ni menos. Abrir la cuenta no cuesta nada y toma menos de un minuto.
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